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Al igual que para los seres humanos, la salud de los
animales es algo muy delicado, por lo tanto, debemos tener la seguridad de
que el veterinario que se ocupe de la salud de nuestra mascota sea un
profesional, que además cuente con los recursos para mantener su buena
salud y hacer el correcto diagnóstico, algo muy importante, es que exista
la corriente de empatía médico-paciente, imprescindible para la
comprensión de las necesidades de la mascota y realización del
diagnóstico, a través del contacto con el dueño.
Muchas veces, algunas personas por desconocimiento,
llevan sus mascotas a sitios no apropiados, o hacen tratamientos dados por
personas no profesionales, que pueden desembocar inclusive en la muerte del
animal. También en oportunidades, se procede a medicarlos sin ningún
control profesional, lo cual puede revestir peligro para la supervivencia
de nuestra mascota, debido a que hay medicamentos sumamente peligrosos
para los perros y especialmente para los gatos, que son extremadamente
sensibles, y pueden morir con sólo la ingestión de pequeñas dosis de
medicamentos, que para los seres humanos son absolutamente inocuos.
Así que el cuidado de la salud de nuestros animales
de compañía, es algo que sin duda no podemos confiar a cualquier
persona, y aunque pueda parecer exagerado, la relación entre el cliente y
el veterinario, es semejante a la que puede haber entre una madre y el
pediatra de su bebé, ya que en la mayoría de los casos, una mascota es
para su amo, un hijo más.
Hoy en día, hay muy buenas clínicas veterinarias,
donde se desempeñan estos profesionales que trabajan dando de todo
corazón los mejores cuidados a nuestras mascotas, y además cuentan con
equipos modernos para el mejor diagnóstico y tratamiento de las
enfermedades que puedan aquejar a nuestros animales de compañía, así
como atender las emergencias que puedan presentarse .
Es importante, contar con un veterinario en el cual
confiemos, y en el cual podamos depositar el control de la salud y
enfermedades de nuestra mascota, siendo el veterinario la persona adecuada
para realizar los cuidados rutinarios como la programación del calendario
de vacunas y desparasitación, lo cual debe ser realizado periódicamente,
y la persona idónea para recomendar la alimentación que debe ser
suministrada; inclusive tratamientos aparentemente sin importancia, tales
como desparasitaciones externas, según se trate de perros o gatos, ya que
no es lo mismo por ejemplo, un pulguicida para un gato que para un perro,
pues una utilización inadecuada puede inclusive, ser causa de muerte.
Para la realización de su diagnóstico, además de los síntomas que
observe y la realización de la clínica correspondiente, recibe nuestra
información como voz de nuestra mascota, que expresará síntomas y
dolencias.
Contemos con nuestro veterinario como un gran amigo
de confianza, y a quien podamos recurrir ante cualquier eventualidad, y no
dudemos en consultarle sobre los problemas que podamos observar en nuestra
mascota, nunca esperemos casos extremos para buscarlo, ya que, el que ha
elegido esta profesión, es por su gran amor a los animales, y así como
nunca trataríamos a nuestros niños, sin el asesoramiento de su pediatra,
igual acudamos a nuestro veterinario para resolver cualquier problema de
nuestra mascota. |