| El hecho de que los felinos afilen sus uñas, es un
comportamiento absolutamente natural e instintivo. El afilar las
uñas, es otra forma de dejar las señales de su paso, y además marcar su
territorio. Además al afilar sus uñas, demuestra muchas veces un estado de
ánimo alegre y juguetón, y aún cuando es positivo alentarlo en esta
actividad, también es cierto que es muy probable que el gato no distinga un
tronco de nuestra cortina o nuestros preciados muebles. Por esto, es
importante hacerle ver cual es el sitio permitido para la realización de
este ejercicio.
Las uñas son elemento indispensables para el gato, ya que se pueden
ver indefensos ante cualquier ataque, o caída, pero muchas veces producen
daños en nuestros objetos. El daño que provocan con esta actividad,
puede minimizarse mediante el recorte periódico de uñas, o mejor
aun tratando de modificar la conducta del gato. al proporcionarle un
objeto específico o rascador para amolar sus uñas.
Corte de uñas: Es muy común realizar cortes de uñas a nuestros gatos,
para minimizar los efectos del afilarse las uñas, y también a la vez, se
evitan algún ocasional arañazo, y roce doloroso con sus uñas.
El corte de uñas debe ser hecho por alguien que sepa como hacerlo,
pues si se hace en el sitio incorrecto, se puede cortar una pequeña vena que
tienen en sus uñas, lo cual sería no sólo doloroso, sino que produce
sangramiento. El recorte de uñas debe hacerse mas o menos cada 15 días, y o
mejor es consultar con el veterinario acerca de la forma mas adecuada de
hacerlo, para no cometer errores.
La solución ideal, pero difícil, consiste en modificar la conducta del
felino, para que se afile las uñas en el rascador que hayamos dispuesto para
ello. Estos rascadores, que son especiales para gatos, cubiertos de madera,
alfombra o cuerdas, se pueden conseguir en cualquier tienda de mascotas. Se
debe tratar de premiar al gato cada vez que use el rascador, y reprenderlo
sin gritos ni maltratos cuando trate de afilarse las uñas en algún lugar
inadecuado. También puede rociarse el mueble u objeto con algún spray
repelente de gatos. Otra opción es rociar al gato con un rociador de agua
cada vez que intente afilarse las uñas en el mueble que no queremos que
utilice.
Se han utilizado otras opciones drásticas y sumamente crueles para
evitar esta acción felina, que afortunadamente cada vez están mas en desuso,
tales como desungulado, y otros, que son procedimientos quirúrgicos
antiguos, traumáticos, y absolutamente inhumanos, pudiendo ocasionar daños
irreparables a los felinos, no sólo en o que se refiere a la parte física
sino también en la emocional.
Es importante antes de buscar una mascota, conocer las características
de la especie, y su comportamiento instintivo, como éste de los
felinos, para aceptarlos, tratar de resolver sin traumas, con pleno
conocimiento del comportamiento normal, y sin llegar a asumir
comportamientos crueles o inhumanos, con un animalito que sólo actúa como es
lo normal en su especie.
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