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En
Jerry Green la bautizaron “Six” ya que le toco compartir jaula con otro
Lurcher cuyo nombre era “Five”,. Había sido colocada en una oportunidad,
pero al día siguiente la devolvieron. Lo cierto es que Six fue la que llamó
la atención de David. “Es como del tamaño de Bichita, dijimos todos”. . Al
sacarla de la jaula, vimos que hermosa era, negra con marcas beige, su pelo
brillante y suave, sus marcas perfectamente simétricas, es decir su lado
izquierdo es un espejo del derecho, patas largas y elegantes, característica
que le valió ser rebautizada como Twiggy, es altiva, con una musculatura
marcada. El personal de Jerry Green tiene especial afecto por ella, adonde
la llevamos regularmente de visita.
Al
llegar a la casa, escogió el lugar más cómodo para dormir, y, resulta que
además de tener un carácter muy dulce, ser totalmente mansa y muy bien
educada, es dormilona, podría entrar un ladrón en la casa, que mientras el
ladrón no toque su cama no importa lo que se lleve. Tiene dos problemas,
odia a los gatos y todo pequeño animal peludo que corra (conejos, liebres,
ardillas y etc.), pero además se roba todos los alimentos que le atraen,
así han desaparecido: media torta de cumpleaños, un paquete de salchichas,
un trozo de queso, bolsitas de chocolates y una escudilla de anisettes quedó
vacía, pues ella la tuvo a su alcance y como buena dulcera, dio buena cuenta
de los caramelos.. En sus caminatas es el objeto de admiración de todas
aquellos humanos que comparten el mundo de los dueños de perros, también de
los niños que piden permiso para acariciarla. Otros perros se le acercan,
pero ella es bien selectiva con sus “amistades”, no tiene buenas relaciones
con los Border Collies, y, en general los perros chiquitos y chillones no le
gustan. Pone en su puesto a otros perros que se traten de propasar, no
acepta faltas de respeto.
Les
cuento una de las aventuras vividas con nuestra Twiggy:
Realidad de realidades, emociones no siempre gratas, comenzamos la semana
con un encuentro mezcla de reto y pugilato entre felinos y caninos,
representados por un gato de angora negro bellísimo y Twiggy. Caminábamos
siguiendo la ruta de una caminata rural y dominical, cuando un gato decidió
brincar la cerca de su casa, cayendo directamente en las fauces de Twiggy.
Se podrán imaginar! Twiggy lo agarró por el cuello cual cocodrilo, el gato
se colgó por las cuatro patas del cuello de Twiggy, pareciendo una bufanda
de piel de armiño. Yo me quedé paralizada no puedo presenciar una pelea
callejera!. David daba vueltas como un trompo, ya que Twiggy atada a su
correa giraba a su alrededor como un satélite, David le daba con un
periódico a la perra para que soltara al gato, vinieron los vecinos, los
carros que pasaban se pararon, el abrigo de Twiggy se desamarró y volaba en
el espacio, parecía la capa de super perro. Por fin llegó un muchacho que
pidió permiso para darle un empujón a Twiggy para que soltara al gato. La
medida tuvo el resultado esperado. Al final, el gato quedó resollando,
Twiggy con las mejillas, su cuello y el del abrigo lleno de huequitos hechos
por las uñas del gato. Ante mi desesperación los ingleses amantes de los
animales por cultura, me decían “Don't worry dear, it is the normal thing
beteween cats and dogs!”. Fue llamado el veterinario, sacaron cajas de
primeros auxilios, David no sabía adonde meterse y a nosotros nos quedó
vedada la caminata por la ruta hacia las ovejas, por lo menos por un mes y
eso será caminando por la acera de enfrente!, ya que no sabemos cual puede
ser la reacción de los dueños del felino, que estaban ausentes durante la
ocurrencia de la batalla!. |