| Para poder hablar de los trastornos de comportamiento de
un perro adulto, es necesario tratar antes, del desarrollo del cachorro. Las
causas de los trastornos del comportamiento, pueden ser debidas a desórdenes
ocurridos en el entorno del cachorro, o traumas sufridos en los primeros
días de su vida. Para que un cachorro se convierta en un adulto
equilibrado, es necesario que pase por una serie de etapas que son
indispensables para alcanzar ese equilibrio.
En estado natural, la madre sabe instintivamente lo que conviene
hacer, sabe cuando el cachorro necesita protección, y cuando hay que
rechazarlo. El pequeño adquiere su autonomía poco a poco, y la madre
proporciona las bases necesarias para su supervivencia futura. Cuando
interviene el hombre, la situación cambia, introduciendo factores que pueden
mejorar o empeorar la personalidad del animal. Si la persona que cría el
cachorro desde que nace, no conoce los estadios por los que éste tiene que
pasar, puede destruir determinadas relaciones, dando lugar a alteraciones y
desequilibrios.
Ciertamente, hay comportamientos que son innatos y otros adquiridos, y
aún cuando el propietario, no puede modificar una predisposición genética,
si puede manejar la influencia ejercida por el medio exterior en las
diferentes etapas del desarrollo del cachorro.
En la comunicación del perro con sus congéneres y con el hombre,
juegan primordial importancia dos conceptos: socialización y jerarquización.
La comunicación es la base de una vida social equilibrada, que unida a la
socialización, puestas al servicio de la educación, permiten contar con un
perro de gran calidad y equilibrado, que son el único secreto para la
prevención de comportamientos indeseados.
Un perro no puede ser equilibrado si no encuentra satisfechas sus
necesidades psicológicas y físicas, lo cual sólo puede lograrse conociendo
las etapas del desarrollo del cachorro y conociendo sus miedos. Los
problemas que causan mas molestias a los propios dueños son los
excrementos, los ladridos, la agresividad, los saltos encima de las
personas, la excitación sexual, la destrucción y las fugas. El abandono y la
eutanasia de perros cuyo comportamiento no satisface las expectativas de los
dueños, resulta cada vez mas frecuente. Todas estas "soluciones" extremas,
podrían evitarse, o por lo menos disminuirse, si las personas que deciden
tener un perro, cuentan con la correcta información para llevar a efecto una
educación acorde con la naturaleza del perro.
En primer lugar, debe saberse, que un perro no es una terapia para una
persona, es un aliciente donde ambos ponen de su parte, pero ninguno de los
dos está allí para curar las heridas del otro.
Un aspecto de suma importancia, es la elección de la raza, antes de
adquirir el cachorro, y conocer las características genéticas propias de esa
raza, pues como se ha expresado, estas no son modificables. Un perro cuya
raza requiere de autoridad, no puede estar en manos de un propietario débil,
pues el dueño debe estar capacitado para dar al perro la educación en
función de su carácter. El dueño debe aprender a observar al perro,
imponerle límites, pero respetando su condición de perro.
El respeto por parte del cachorro de la posición del dueño desde el
punto de vista jerárquico, así como el respeto de las reglas de educación,
son las bases indispensables para la prevención de trastornos del
comportamiento en el perro adulto. El problema mas grave de estos trastornos
es la agresividad, que se expresa mordiendo. Un perro no es "mordedor" de
nacimiento, o es un caso excepcional. En cambio un perro que no haya
entendido que él no es el jefe de la manada, morderá de forma natural.
Para evitar los trastornos de comportamiento del perro adulto, el
dueño de un cachorro debe saber como educarlo, como ubicarlo en su estatus
dentro de la jerarquía familiar y dar el adecuado tratamiento en las
diferentes etapas del desarrollo que van desde el momento del nacimiento
(0-2 semanas), pasan por un período de transición (2-3 semanas), período de
socialización(3-12 semanas), y período juvenil (12 semanas a 7 meses) que es
la etapa de jerarquización.
Los trastornos de comportamiento no son fáciles de resolver, ni son
para ser resueltos por un "buen" entrenador, pero si pueden ser
solucionables, con la reeducación adecuada. Para no llegar a esta necesidad
de reeducar a nuestro perro, lo mas importante es la prevención, que pasa
por elegir la raza adecuada, educar al cachorro teniendo en cuenta su
carácter, y finalmente por proporcionarle una vida equilibrada.
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