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Todos los sentidos son imprescindibles para
nuestro perro, por ello es necesario revisar y controlar sus órganos de
vista, oído, olfato, gusto , de forma de poder detectar a tiempo
cualquiera de los trastornos que pueden atacar a estos órganos que si no
se tratan a tiempo, pueden desembocar en ceguera o sordera.
Es importante, realizar revisiones periódicas, aun cuando no se vea nada
extraño, y mas aún si hay alguna de las siguientes señales en:
Orejas
Orejas calvas: Si las orejas están calvas, puede
haber un trastorno conocido como alopecía aprurítica, que se da con
frecuencia en ejemplares de teckel,
boston terrier y chihuahuas de más de un año de edad. Esta alopecía no
se sabe por que surge, no tiene tratamiento, y por lo general suele
desaparecer con el tiempo.
Costras, descamación y enrojecimiento: Casi con
seguridad se debe a la
presencia del parásito sarcoptes scabiei, que es el responsable directo
de la temida sarna. Para este problema, existe solución efectiva a
través
de la aplicación de fármacos locales y baños especiales.
Fisuras y heridas: Por lo general, son producto de
peleas, golpes o rascado violento. En este caso, lo mejor es que reciba
tratamiento de su veterinario, quien suministrará los medicamentos
necesarios, o colocará los
adhesivos necesarios para inmovilizar la oreja.
Bulto con sangre: por lo general es producto de
peleas, sacudidas fuertes de cabeza o golpes violentos; se denomina
otohematoma. El veterinario debe determinar si requiere intervención quirúrgica,
o puede desaparecer poco a poco con el tiempo.
Inflamación del canal auditivo: Puede haber un
cuerpo extraño, la manipulación del canal auditivo, sólo debe ser hecha
por el veterinario, por lo general bajo la acción tranquilizadora de
sedantes, e inclusive anestesia.
Garrapatas en el pabellón auditivo: Esto es
bastante peligroso, lo recomendable es pedir ayuda al veterinario, jamás
intente arrancarlas con la mano, ya que podrían sangrar e infectar el oído.
Ojos
Pérdida de pelo alrededor de los ojos: Puede ser
síntoma de leishmaniosis, que es una grave enfermedad parasitaria. Este síntoma
puede aparecer de forma aislada, o acompañada de otros signos como
crecimiento exagerado de uñas, pérdida de apetito, diarreas. Para esta
enfermedad no existe curación total, pero hay tratamientos para
mantenerlo en aceptable estado de salud.
Cambio de coloración de ojos a azul: Esta
alteración se da en animales que sufren la hepatitis infecciosa canina,
enfermedad muy contagiosa entre los perros. El veterinario determinará el
tratamiento a seguir. No se debe confundir esta coloración azul, a la
debida al envejecimiento del perro, lo cual sucede debido a que por el
envejecimiento las fibras del cristalino se hacen más densas y
reflejan la luz de forma diferente, haciendo que unos ojos café, puedan
parecer de color azul nebuloso. Los veterinarios denominan a esto,
esclerosis lenticular, uno de los muchos cambios
normales que se presentan con la edad
Párpados hinchados: Su origen puede ser debido a
una reacción alérgica, por picaduras de insectos, por algún fármaco.
Es necesaria la intervención del veterinario, que recetará o aplicará
los antihistamínicos requeridos.
Cataratas: En los perros con diabetes, suelen
aparecer de un día para otro. El tratamiento único, es intervención
quirúrgica.
Ojos irritados, secos, sin legañas: Es un signo
propio de perros afectados por moquillo, que es una grave enfermedad
infecciosa, va acompañado de otros síntomas tales como, mucosidad nasal,
fiebre alta, letargo, respiración ruidosa. Una vez manifestada la
enfermedad, es casi siempre mortal. Se previene a través de la vacunación.
Nariz
Estornudos y sacudidas de cabeza: Por lo general,
estos síntomas responden a la presencia de algún cuerpo extraño dentro
de la nariz. Además el animal intentará
frotarse la zona con sus patas. Se debe acudir de inmediato al
veterinario para que lo extraiga, evitándose así una infección.
Nariz hinchada: Se trata de una inflamación de la
cavidad nasal ( rinitis) que puede ser debido a una enfermedad dental,
virosis, o bacterias, hongos, parásitos, o peor aún, un tumor.El
tratamiento será de acuerdo a lo que ha causado esta uinflamación, y lo
determinará el veterinario.
Senos inflamados: Síntoma inequívoco de
sinusitis, que casi siempre suele acompañar a la rinitis. El tratamiento
lo determinará el veterinario pudiendo ser lavado de los senos,
administración de antibióticos, e incluso drenaje quirúrgico.
Garganta
Dificultad para tragar: Algo pasa en la laringe.
Puede ser una anormalidad anatómica debido a un golpe o trauma, a una
inflamación en la laringe, dependiendo el tratamiento del agente
causante.
Cuello extendido y fiebre: Puede tratarse de una
infección viral que ha provocado una faringitis, mostrando entonces
dolor, malestar e inapetencia. El tratamiento deberá incluir antibióticos
y analgésicos.
Inflamación de las amígdalas: Presentando
malestar general, tos, fiebre e inapetencia. El tratamiento es a base de
antibióticos, pudiendo necesitar hasta cirugía, que sólo debe hacerse
en casos extremos en los que el perro tenga dificultades para respirar o
comer.
Carraspea y mueve la lengua: Y si además mastica
sin tener comida en la boca e hipersaliva; no hay duda, existe algún
cuerpo extraño que se encuentra en la boca o faringe. Sólo el veterinario
extraerá el cuerpo extraño, pues se requiere de tranquilizante o de
anestesia.
Tos seca y cambios de voz: Signos de infecciones víricas
o bacterianas. Pueden surgir complicaciones con bronquitis o bronconeumonía
si no se trata a tiempo. El tratamiento es con reposo, fármacos para la
tos, y en el caso de fiebre, se administran antibióticos.
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