¿ Quienes son los Animales?

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¿ Quienes son los Animales?
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La "racionalidad" humana frente al animal, sin derechos y sin recursos . . .


En fecha reciente (Agosto 00), un ciudadano cometió el abominable crimen de lanzar a su perra desde un cuarto piso. Ante tan inhumano acto, Omar Estacio, articulista del periódico El Universal de Caracas, Venezuela, en su columna semanal Antología Urbana, ofreció esta respuesta que clama por los Derechos de los Animales.

Los Animales

Es el muestrario de violencia que exhibe la ciudad, tal que ha sido el caso de un hombre preso por asesinar a una perra. Según lo informa este mismo periódico en su edición del viernes pasado, no era la primera vez que Nelson Martínez y "Candy", una poodle de año y medio de edad, protagonizaban altercados al filo de la medianoche.

¡Eres una verdadera perra! cuentan que vociferaba el energúmeno cada vez que regresaba a casa pasado de tragos.

Pero en lugar de su esposa, concubina o compañera de vida, como es tradición entre un crecido número de venezolanos, Martínez, deslomaba a palo limpio al infortunado animalito.

Esto de la violencia doméstica con los saldos de niños, pero sobretodo de mujeres maltratadas, que cada vez que se publica en los diarios ponen en levitación histérica a cierta retroprogresía, no es sino un dato demostrativo del grado de brutalidad en que se encuentra sumida buena parte de nuestro llamado soberano.

" Pégale a tu mujer. No te preocupes por qué". Así reza un proverbio que algunos le atribuyen a los árabes. Pero no. Tampoco es el caso de imputarle a los musulmanes ni a un solo sector de la población, el ejercicio de un machismo no sólo prepotente sino además criminal. Existe en los venezolanos toda una cultura en eso de zurrar compañeras, no importa que la gresca se origine por dirimir el administrador del salario de una obrera o por la distinta forma de interpretar la crítica de la razón pura.

¿Pero por qué se apalea a una poodle al extremo de poner en movimiento un aparato policial estructuralmente ineficiente?

Escribía Bernard Shaw que los pueblos deben ser juzgados, según traten a sus animales. La intolerancia que conduce a lanzar a un perro desde un cuarto piso, es la misma que gobierna las relaciones con la pareja, con el menorcito y con el opositor político. Una intolerancia que no entiende o no quiere entender que las compañeras, los disidentes y hasta los perros están ahí, tienen sus propios puntos de vista, siempre respetables y que la forma de ventilar las discrepancias, no es a través del atentado contra la convivencia pacífica. Hay procedimientos democráticos para todo, incluso manuales de entrenamiento para las mascotas que prefieren hacer pis en la alfombra. El pluralismo supone la racionalización de todas estas cosas, lo demás es fascismo de perro.

En lo personal, no soy muy aficionado a estos últimos. Prefiero los gatos. En los circos hay incluso tigres domesticados, pero que se sepa nadie ha podido domesticar a un gato, pese a que se les haya levantado el falso testimonio de animales domesticables. El perro siempre busca un amo, el gato busca morada, pero nunca se integra a la rutina de la familia. El perro mueve la cola para comunicarse con nosotros, el gato es un príncipe oriental que nos permite compartir su residencia, que piensa cuando duerme y observa cuando vela. El perro supone una política aplaciente, bonachona, que sólo sabe de incondicionalismo. El gato una política aventurera, cazadora, que al primer maltrato se desmarca y manda al supuesto líder para otro tejado.

Una inofensiva mascota lanzada desde el cuarto piso, es una manifestación más de la intolerancia que comienza a penetrar nuestros más recónditos resquicios. Se principia matando al perro, pero se finaliza degollando al dueño. Seremos civilizados cuando aprendamos a respetar a los animales. Me hacía estas reflexiones mientras desenredaba la melena de Choky, mi gata persa, posada sobre el teclado de mi computador. Pero eso sí, sin hacer mucho ruido, no sea cosa que me presente una demanda de divorcio. Aunque todavía no haya podido averiguar si Choky es una gata en realidad o una princesa salida de un relato de las Mil y Una Noches.

© 2000 Derechos Reservados - Dr. Omar Estacio