| El desarrollo de un perro, puede verse seriamente
afectado por sucesos traumáticos que le pueden producir trastornos de
comportamiento. Estos traumas pueden ocurrir en la etapa de cachorro, lo
cual es delicado de tratar, ya que en la etapa de socialización es cuando el
cachorro recibe la información que manejará durante su vida. Un cachorro que
sea maltratado, o que sufra de algún proceso que pueda traumatizarle como un
accidente, un suceso atemorizante, puede ocasionar un desarrollo emocional
traumatizado, que ocasione que ya adulto pueda ser un animal de
comportamiento inadecuado. También un perro adulto, que reciba maltrato
físico o emocional, puede desembocar en un comportamiento indebido. La
respuesta en estos casos, puede ser agresiva o por el contrario de forma
excesivamente sumisa y asustadiza frente a los humanos, otros perros o algún
incidente cotidiano.,. Ser golpeado o maltratado por los dueños o
personas donde él viva, un accidente de tránsito, una pelea con algún otro
animal, son experiencias que pueden causar serios traumas no solamente
físicos, sino emocionales, que pueden modificar de forma sustancial el
comportamiento del animal.
LA superación de estos traumas, es bastante difícil de ser superada,
requiere de una gran paciencia por parte del dueño, y de la asistencia de un
profesional en entrenamiento canino, que es el especialista indicado para
resolver este tipo de problemas.
Los traumas pueden aparecer, no solo por maltrato físico o por
accidentes. También pueden aparecer por maltrato psicológico como
gritos, abandono, perdidas de su casa, que producen experiencias dolorosas
para el animal.
También la dimensión del trauma emocional, se verá influido por la
edad del animal, su temperamento, como ya se ha expresado, la forma de
afectarse de un cachorro es diferente a la de un perro adulto. También
influirá la vida que ha llevado hasta el momento del suceso que produce el
trauma. Así, un enfrentamiento callejero, suelen ser situaciones negativas,
pero si se trata de un perro que se encuentra perdido de su casa, que además
de estar confundido y asustado, se ve obligado a enfrentar una pelea con
otros perros, a lo cual no está acostumbrado, puede quedar muy afectado
emocionalmente.
Cuando adoptemos un perrito, cachorro o adulto, recogido de algún
refugio, tenemos que tener en cuenta en su comportamiento si aparece algún
signo de trauma emocional, para tratar de ayudarle lo mas pronto posible, y
evitar el desarrollo de comportamientos inadecuados, siendo lo mas
importante afecto , paciencia, y la ayuda de un profesional, que de las
pautas a seguir para que el animal supere la situación, y pueda vivir
tranquilamente en un entorno familiar. |