| Todas las personas que tienen gatos, o que por lo menos
han tenido algún contacto con gatos, habrá participado de alguna forma
en las actividades de éstos, y les habrá visto que saben cuando va a
llegar su dueño a casa, abrir puertas o ventanas, para entrar o salir, y
hacer "cosas" que definitaivamente parecen indicar la existencia
de algún razonamiento. Un gato se deja llevar por su curiosidad y así
conoce el exterior, con lo cual desarrolla no sólo su inteligencia, sino
también su estado físico y sus reflejos relámpago. No es raro ver un
gato que si se interesa por una botella, por ejemplo de leche, centrará
su atención sobre la tapa, ya que es por ahí por donde intuye que tiene
acceso al contenido.
Como especie el gato es un animal muy inteligente.El cerebro del
gato para permanecer activo, necesita procesar un flujo constante de
información y de estímulos a su alrededor. Los electroencefalogramas
hechos para ver su actividad cerebral, en un ambiente sin estímulos,
mostraron que esa actividad bajaba hasta un nivel de mantenimiento del
cuerpo, sin almacenar ningún tipo de pensamientos o ideas. Estos estudios
explican también porque los gatitos cuyos sentidos no son ejercitados
desde pequeños, no se hacen adultos normales. Los gatos que demuestran
una mayor inteligencia, son aquellos que han sido criados por personas que
están en contacto con ellos, juegan, y aprovechan una variedad de
estímulos para su distracción y crecimiento.
Por supuesto que nadie ha elaborado una prueba de inteligencia para
gatos, pero ciertas características de los gatos, nos inducen a creer que
pueden pensar. Un indicio de esta capacidad de razonamiento, es su
precaución. Otros animales no son tan astutos para saber cuando podría
haber peligro. Su curiosidad es otro indicio, ya que les gusta conocer y
explorar cosas, en situaciones que no tienen nada que ver con al
supervivencia, lo que es un claro rasgo de inteligencia. Además tienen
una gran capacidad para resolver problemas, por lo que son capaces de
encontrar la solución a los mismos, y hallar salidas a distintas
situaciones.
Además los gatos son muy independientes, y tienen voluntad propia,
así por ejemplo un gato no participaría nunca en el experimento de
Pavlov, repitiendo acciones o apretando botones, simplemente se dormiría,
sin prestarse a tomar parte de esos experimentos. Los gatos ejercen su
independencia y se niegan a cooperar cuando no les interesa. Y esto lo
sabemos perfectamente, los felices propietarios de estas inteligentes
mascotas. |