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Una vez fecundada, la gata puede seguir en celo
unos días más, y si es montada por mas de un macho, la camada puede
resultar de padres distintos, inclusive cada cachorro de una misma camada,
puede ser de padres distintos.
La duración media de la gestación, oscila entre
60 y 63 días. A los veinte días de fecundada, mas o menos, los pezones
de la gata se endurecen y adquieren un tinte sonrosado. Por lo general la
gata preñada no varía mucho sus costumbres, salvo un aumento en la
propensión a la indolencia. Se recomienda que en esta etapa, se le
suministre un régimen alimenticio particularmente equilibrado, con mucha
carne, pescado y leche, con sus complementos minerales y vitamínicos. Es
conveniente aunque esté acostumbrada a vivir fuera, llevarla dentro, de
este modo no tendrá sus gatitos fuera, donde pueden correr peligros.
Se sabrá que se acerca el parto, cuando su
apetito aumenta considerablemente y decaen sus niveles de actividad. El día
anterior al parto, puede estar nerviosa y sin apetito y por lo general
tiende a quedarse en su cubil. Normalmente las gatas paren
con facilidad, y no necesitan ninguna asistencia.
Con una o dos semanas de anticipación al parto,
es recomendable preparar el lecho que utilizará la gata en el parto,
puede ser una caja de cartón, o cesta de mimbre, que tenga los bordes
bajos para que la gata tenga fácil acceso, pero suficientemente alto que
se impida que se salgan los cachorros. Es conveniente dejar abierto arriba
para que se le pueda echar un ojo. Este recipiente debe ser ubicado en
sitio tranquilo, con poca luz; su fondo cubrirlo con papel periódico, o
un paño suave que no tenga hilos de fácil enganche, tampoco debe
utilizarse plástico; esto ayudará a los gatitos a mantenerse mas
calientes y absorber la humedad, y ayudarlos a mantenerse secos. Una vez
que hayan nacido los cachorros, hay que mantener limpia esta caja,
cambiando papeles y paños cada vez que se ensucien.. Puede ser que este
lecho sea rechazado por la gata, y ella busque un sitio más a su gusto.
Si esto es así, entonces ponga toallas limpias en el sitio que ella haya
elegido, pues lo último que se debe hacer es cambiarla de lugar, a uno
donde ella no quiere estar, esto podría retardar el alumbramiento, lo
cual puede ser peligroso para los gatitos.
En el momento del parto, olvídese de cámaras, ya
que las luces brillantes, y un equipo extraño frente a ella, puede
interrumpir el proceso.
Una vez comenzado el proceso de parto, el dueño
debe mantenerse al margen sólo
observando y ejerciendo un discreto control, hablando bajo, y darle
suficiente espacio, pero si la gata trata de alejarse del dueño, o se
siente que se está interfiriendo, lo mejor es retirarse. Lo que para el
dueño es atemorizante y desconocido, para ella es completamente natural.
Puede ser que la gata, en su primer parto, emita
maullidos fuertes, algunas dan a luz en cuclillas, y muchas se comen la
placenta; sabiendo que esto es normal, el dueño puede sentarse tranquilo
y dejar que ella actúe sola.
En el lugar del
parto, no debe haber ningún otro animal que pueda molestarla,
incluido el propio macho que la ha fecundado.
Por lo general el parto dura entre dos y cuatro
horas, aunque puede prolongarse hasta ocho, sin salirse de los límites de
la normalidad. Pero no debe sobrepasarse este tiempo.
Entre cada nacimiento pueden transcurrir de quince
a veinte minutos, aunque pueden estar mas distanciados, no debiendo
superar este intervalo las tres horas .A medida que van naciendo, la madre
les lava con al, e ingiere la placenta, que contiene sustancias hormonales
que facilitan la secreción de leche.
No hay que alarmarse si
la gata después del parto presenta un flujo de color mas o menos rojizo e
inodoro. Pero si el color del flujo es de color amarillo-verdoso y huele
mal, se impone la intervención inmediata del veterinario, ya que se trata
de una situación peligrosamente anormal.
Cuando el parto se prolonga por mas de ocho horas,
o cuando entre el nacimiento de un cachorro y otro pasan mas de tres
horas, es necesaria la intervención del veterinario, también en el caso
que no se expulsen todas las
placentas, pues esto puede producir una grave infección, peligrosa tanto
para la madre como para los cachorros.
Los cachorros deben tener un lecho limpio y seco y
cálido, . Es muy importante que los gatitos mamen de la primera leche
materna, ya que su composición es distinta a la que segrega
posteriormente, esta primera leche, llamada calostro, es rica en proteínas,
vitaminas y grasa, ligeramente laxante, y sobre todo contiene sustancias
proteicas, las globulinas, que protegen a los recién nacidos de numerosas
enfermedades.
La gata soporta bien dos partos al año, no debe
dejarse que tenga más. Mejor aún, es limitarlo a una sola gestación
anual, para conservar mejor a la madre.
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