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Guerra sin cuartel a las pulgas y garrapatas, transmisoras de muchas enfermedades . . .


Además de causarles molestias e incomodidades , pueden ser transmisores de serias enfermedades. Entre los externos, las más comunes en nuestras mascotas son:

Pulgas Garrapatas Acaros

Las Pulgas este enemigo es de color pardo oscuro, mide 4 mm., tiene tres pares de patas y su boca está adaptada para chupar sangre. Para detectarlas, pasa un papel blanco sobre el manto de tu mascota ( perro o gato): si éste se mancha de puntitos negros y además no para de rascarse, seguro está infestado de pulgas.

La pulga adulta, es un hematófago que se alimenta de la sangre de sus víctimas, y el pequeño rastro que deja de granos negros y brillantes, son sus excrementos, constituídos por sangre digerida.

Cuando pican, inyectan su saliva, dotada de propiedades anestésicas y destructivas de los tejidos. La picadura es casi indolora en el momento que se realiza, pero posteriormente, la saliva tiene efectos irritantes. Las picaduras numerosas provocan comezones, el animal no descansa y se vuelve irritable. También la saliva puede causar alergia, siendo la responsable de reacciones cutáneas generales que conducen a una inflamación, comezones , costras, heridas al rascarse, conocidas bajo el nombre de dermatitis alérgica por picadura de pulgas.

Un gran número de pulgas sobre un cachorro, de perro o gato, puede realizar tal predación sanguínea que puede provocar la anemia y debilidad del animal parasitado, dejándolo propenso a ser contagiado de cualquier enfermedad.

Además de los problemas dermatológicos que pueden causar, las pulgas pueden transmitir a nuestras mascotas un parásito intestinal denominado Dipylidium caninum, o solitaria, al cual haremos referencia en el aparte dedicado a los parásitos internos.

El ciclo de la pulga se desarrolla en parte sobre el animal y en parte en el medio exterior. Así para emprender la lucha contra las pulgas, es imprescindible actuar sobre el perímetro que rodea al animal( cama, alfombras, habitaciones) ya que allí es donde se desarrollan larvas y huevos, y tratar a nuestra mascota con antiparasitarios efectivos, pues en ellos se desarrollan las pulgas adultas. ¡Atención !... Para el tratamiento de los gatos debe contarse con el consejo de su veterinario, debido a la extrema sensibilidad de los gatos a cualquier tóxico, y muchas especialidades dedicadas a los perros resultan mortales para los gatos, y no es conveniente aplicar sin supervisión , sobretodo a cachorros, hembras gestantes o gatos enfermos.

 

Los otros invasores peligrosos son las Garrapatas, las cuales son arácnidos del grupo de los artrópodos, que adquieren importancia por ser parásitos pues dependen de la sangre de un perro, un gato, un ave un roedor o del mismo hombre para sobrevivir e incluso, necesitan más de un hospedador para vivir. Así, por ejemplo, una garrapata de tres hospedadorees, sería una larva que parasita a un roedor, se alimenta de él un tiempo para caer al suelo y convertirse en ninfa, que buscará a otro hospedador como el conejo, se alimentará de él y también caerá al suelo, pasará a ser una garrapata adulta y subirá a su tercera víctima que puede ser unperro, serán fecundadas las hembras, que buscarán un lugar fuera del animal para poner los huevos, y así sigue el ciclo.

En su fase primaria las garrapatas son pequeñitas y marrones, pero a medida que se alimentan de la sangre de nuestra mascota, crecen, se hinchan y presentan un aspecto grisáceo. Se pueden detectar en cualquier parte del cuerpo, aunque las orejas, zonas de la cabeza y entre los dedos son sus áreas predilectas. Pueden ocasionar serias enfermedades , como anemia y pérdidas de sangre si no se controlan a tiempo.

Así como las pulgas, las garrapatas son transmisoras de graves enfermedades como la Erlichiosis, la cual se ha venido detectando con bastante frecuencia en perros, siendo ésta mortal si no es detectada al inicio de la enfermedad y recibiendo estricto tratamiento médico.

Para controlar a las garrapatas, debemos revisar a nuestra mascota desde la, cabeza hasta la cola, sobretodo en las zonas de mayor riego sanguíneo,como son las orejas, cada vez que regresen de un paseo en el caso de los perros, así se le evita una enfermedad si la garrapata está infectada.

Para eliminar el parásito una vez lo hemos localizado, si la infestación no es invasiva, podemos hacerlo manualmente, añadiendo alcohol o aceite sobre la garrapata. Cuando empiece a ceder se coge con una pinza o con los dedos, extraerla desde la zona más cercana a la piel y en la misma dirección , en la que está insertada para evitar que se rompa la cabeza, evitando que su parte bucal quede incrustada en la piel, o de lo contrario es posible que se produzca un absceso. Esta operación debe ser realizada con guantes, para evitar que la garrapata nos pique a nosotros, ya que alguna de las enfermedades que pueden llevar las garrapatas, son transmisibles al hombre.

Para prevenir y controlar su presencia, la administración de productos antiparasitarios resulta vital . Para los gatos, al igual que en el caso de las pulgas, se debe contar con la asesoría de su veterinario, dada la gran toxicidad que tienen todos estos productos para los gatos.

 

Un tercer grupo de invasores, son los Acaros que son los causantes de la sarna.

No pueden ser detectados visualmente, pero son causantes de graves estragos, ya que penetran hasta capas profundas de la piel, perforan galerías y se multiplican mediante huevos originando reacciones inflamatorias, además de prurito intenso, costras húmedas y caida del pelo. Prefieren las zonas de cabeza, cuello y orejas, por lo que se observa que el animal sacude frecuentemente la cabeza.

Cuando se sospeche de sarna, es necesario acudir cuanto antes al veterinarios, pues con lo ácaros hay que acudir a otros medios de control. Los antiparasitarios habituales no sirven, y además hay que determinar que clase de ácaro se trata: Sarcoptes o Demodex, pues la efectividad del tratamiento dependerá de lo adecuado al tipo de ácaro.

Además del tratamiento con el preparado adecuado, se requerirá la limpieza escrupulosa del ambiente en el cual se desenvuelve el animal.

Otro grupo de ácaros es el de los oídos . La mayoría de los gatos y perros son portadores de estos ácaros, pero éstos solo originan problemas cuando se presentan en gran número.

Los diminutos ácaros se albergan en el delicado recubrimiento del canal del oído, provocando irritaciones y la aparición de cera marrón. Esto hace que el animal se rasque o agite la cabeza produciendo a su vez inflamaciones, e inclusive problemas de lesiones y edemas en las orejas, producto del rascado desesperado.

Para asegurarnos que ninguna infección se propague hasta el oído interno y afecte a los centros de audición y equilibrio, es vital una pronta intervención del veterinario, para la limpieza de la cera y eliminación del parásito.

Parásitos Internos (sigue)