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Las colas de los perros, juegan un papel vital en la comunicación,
pues cuando un perro mueve la cola, la utiliza como ventilador, para
esparcir su olor natural por los alrededores; cuando pone su cola entre
las patas, trata de tapar su olor para pasar desapercibido.
Cada vez que el perro mueve su cola, los músculos que rodean el ano
se contraen presionando las glándulas y liberando su olor personal. Un
perro dominante, que lleva su cola erguida, liberará mucho mas olor que
un perro sumiso, que mantenga la cola baja, y la cola, es la que
contribuye a airear ese olor.
Este olor individual de cada perro, vendría a ser como su carnet de
identidad. Cuando el perro olfatea el trasero de un compañero,
consigue datos como sexo, intenciones , rango social, y sabe si se debe
comportar de modo desdeñoso, respetuoso, lujurioso, o indiferente.
En el siguiente encuentro, no tendrá mas que olisquear por encima
para saber si se trata de su amigo, o de un congénere que no aguanta.
Aunque la rutina olfativa se prolonga mas entre perros que no se
conocen, los compañeros de casa se huelen entre sí con frecuencia, . Los
expertos en conducta animal, no están seguros de la razón por que los
perros continúan olfateándose incluso después de conocerse íntimamente,
pero es posible que sea el equivalente canino de la frase "como
estás?", o a lo mejor una especie de cuchicheo íntimo y de
confianza.
Así que, respetemos las paradas olfativas de nuestro perro, no
creemos que a nosotros nos gustaría que nos empujaran y nos
cortaran a mitad de conversación con un amigo. |