| Hasta hace poco tiempo, se pensaba que
los gatos no distinguían los colores, sin embargo, recientemente se ha
comprobado mediante experimentos, que si pueden percibirlos, puesto que su
retina contiene conos y bastones, como ya ha sido demostrado. Pero lo más
importante, es que los ojos del gato están sumamente preparados en
otros aspectos. La sensibilidad a la luz de los ojos de los gatos, sobretodo en lo que
se refiere a las longitudes de onda corta, es seis veces superior a la
del hombre, y por eso se dice que el gato puede ver en la ascuridad. Aún
cuando no puede ver en la oscuridad absoluta, posee detrás de su retina
un tejido reflectante llamado "tapetum lucidum"que le permite
distinguir lo que lo rodea, cuando la luz es tan reducida que impide la
visión para el hombre y a otros animales menos dotados en este aspecto
que los felinos .Además gracias a su finísimo oído y la sensibilidad
táctil de sus vibrisas, puede moverse con total seguridad, incluso en la
oscuridad absoluta.
El tapetum lucidum, que logra aumentar entre 30 y 50
veces cualquier rastro de luz, por pequeño que sea, es el que hace
brillar en la oscuridad los ojos de los gatos, cuando los alcanza un rayo
luminoso. La potencia visual del gato se ve favorecida también, por la
gran adaptabilidad de sus pupilas, que son circulares cuando se abren al
máximo en la penumbra para recoger la mayor cantidad posible de luz, y se
reducen a dos finos hilos verticales a plena luz, cuando se contraen las
pupilas. La luz demasiado fuerte, incluso para las pupilas contraídas,puede ser disminuida al cerrar un poco los ojos.
Los gatos también poseen visión binocular, es decir que parte del
campo de visión de un ojo, es cubierto por el otro también, habilidad
que es necesaria para la visión en tres dimensiones, que requiere todo
animal cazador, lo cual le permite juzgar la distancia, profundidad y
tamaño de su presa. La visión binocular puede variar según la raza, lo
que determina la mejor disposición a la cacería de una raza más que de
otra, por ejemplo, los siameses, cuya visión binocular no es tan
pronunciada, no son tan buenos cazadores..
A pesar de todas estas habilidades oculares, el gato nace sin
poderlas utilizar, ya que sólo abre sus ojos a partir de 7 días de
nacido, después de lo cual es cuando comienzan a aprender a interpretar
todos los estímulos que entran por los ojos, y no llegan a dominarlos
hasta transcurridas unas doce semanas, que es cuando sus ojos adquieren su
color definitivo, que puede tener una amplia gama que va del amarillo y
anaranjado hasta verdes o azules intensos. |