| Ocurre con bastante frecuencia, que nuestro gato
en sus correrías por el jardín, o por
La verdad, es que el gato doméstico, está obligado a compartir
gran parte de su actividad con nosotros, y algunas de estas actividades
él las considera apropiadas a su rango, tales como recibir su comida de
nuestras manos, compartir nuestra casa, acompañarnos en nuestras
actividades.
Sin embargo, el gato se dá cuenta de nuestras limitaciones en otros
campos tales como ver en la oscuridad, oir sonidos distantes, y mucho
menos cazar en la forma en que él lo hace.
De acuerdo a sus aptitudes, somos para ellos un poco lerdos e
incompetentes, pues no somos capaces ni siquiera de detectar un ave en un
árbol o en el pasto, y mucho menos somos capaces de atraparlas.
Cuando nuestro felino atrapa una presa, la lleva a nuestra casa y la
pone a nuestros pies, indicando con esto que nos está llevando un
alimento listo para ser comido. Esta actitud es típica de las gatas
madres con sus gaticos, a los cuales le lleva el alimento, y les avisa con
un maullido muy especial, que es el mismo que nos dedica cuando nos trae
algo a casa.
Es importante comprender esta actitud de nuestro gato hacia
nosotros, pues en muchas oportunidades se les riñe por haber traído
algún animal muerto o alguna cosa de nuestros vecinos, esto dejará a
nuestro gato completamente desconcertado, ya que para él está realizando
una acción amorosa para su dueño y no comprenderá el motivo de la
reprimenda, cuando él está actuando de la forma correcta de acuerdo a su
instinto.
Así, que lo mejor para nuestro gato, es agradecerle estos obsequios
con caricias y palabras cariñosas, pues aunque para nosotros sean un poco
extraños, para ellos, nos están dando una muestra de su deferencia y
preocupación por nuestro bienestar.
Después, ya habrá tiempo de botar estos desperdicios, pero
hay que agradecer cuando alguien, nuestro gato, se preocupa de traernos
alimento. |