Lo
primero que hay que hacer, es tener previsto, donde se va a colocar su
bandeja higiénica y establecer el área vital del felino, en el sentido de
que si se le dejará circular libremente por toda la casa, o si tendrá
limitaciones en algunas áreas, por ejemplo algún salón o habitación.
En cuanto a la bandeja higiénica, debe colocarse en un sitio donde no
importe que pueda desparramar un poco del lecho, al escarbar, ya que el gato
siempre escarba, además esta bandeja, debe estar colocada en un sitio, donde
el gato pueda acceder libremente a cualquier hora del día o la noche. Si se
trata de un gatito muy pequeño, se puede tener en principio en ese sitio sin
dejarle salir mucho, para que conozca bien primero y aprenda a usar su
bandeja higiénica. En estos primeros días debe llevársele, supervisado, a
las distintas áreas de la casa, dejarle oler, revisar, conocer, y luego
volverlo al sitio donde estará su bandeja, de manera de también cuidarlo y
evitar algún inconveniente, como por ejemplo, que se esconda en algún sitio
a dormir, y no le encontremos rápidamente.
Cuando se trata de un gato adulto, también hay que llevarle por los
distintos sitios de la casa, enseñarle y dejarle curiosear, para que se
adapte pronto. Las habitaciones vetadas al gato, deben estar
cerradas para que éste no pueda entrar en ellas.
Hay que tener siempre presente, que lo que le permitamos al principio,
quedará establecido para él como su derecho, y luego no vamos a poder echar
atrás.
Hay que proporcionarle también, un lugar donde el gato pueda echarse a
descansar o dormir, o mejor dicho, donde se "intente" que el gato duerma, ya
que en este sentido, no se puede obligar a ningún felino a aceptar un lecho,
si él no le agrada y acepta. Así, que le prepararemos una cama blanda,
cómoda, conveniente, y la ubicaremos donde nos parezca que debe estar, pero
aunque la utilice un poco al principio, al acostumbrarse al cabo de unos
días, nuestro gato determinará donde considera adecuado para su descanso, o
dormitar, lugar que él cambiará cada vez que él así lo quiera.
En definitiva, hay que hacer lo posible para inducirlo a elegir como
lugar de reposo, el sitio que hayamos previsto, pero si demuestra preferir
otro sitio, él utilizará ese espacio; si no estamos de acuerdo, habrá que
buscar la forma de disuadirlo, sin echarlo a voces o gestos que puedan
asustarlo, ya que esto es contraproducente para la relación amo-felino. Se
debe llevar con delicadeza y afecto al sitio que le hemos preparado. El
animal comprenderá lo que le está permitido, y lo que no. Lo que no implica
que obedezca, es su naturaleza, y cuando tenemos un gato, debemos saber el
comportamiento felino y estar concientes de ello, nunca esperar que se
comporte como un perro, ya que felino es felino y cánido es cánido.
Como la tendencia del felino es explorar cualquier rincón o
escondrijo, buscando esto, puede llevarlo a meterse en algún mueble abierto,
por lo que hay que tener cuidado de no encerrarlo inadvertidamente.
Siempre debe haber disponible para él, un buen tazón de agua; aunque
no le veamos beber, y hay algunas personas que dicen "los gatos no toman
agua", esto es falso, y necesitan tener abundante agua y fresca, para sus
necesidades.
En cuanto a la alimentación, puede ser que al llegar, tenga un poco de
desgano, hay que ir dándole su alimento de forma que se acostumbre y tratar
de proporcionarle al alimento que le guste, o al que esté acostumbrado.
Si hay niños pequeños en casa, hay que prestar mucha atención: un
cachorro puede resultar seriamente dañado si se le manipula bruscamente, y
un gato adulto puede arañar a un niño, si le molestan.
En cualquier caso, la adaptación del gato a su nuevo hogar, es siempre
rápida y no suele presentar inconvenientes sobre todo con los cachorros;
cuando se trata de un gato adulto, hay que tener a veces un poco mas de
comprensión y paciencia. |