| Aunque es cierto que los gatitos aprenden una serie de
habilidades observando a los gatos mayores, hay muchas reacciones que son
instintivas, especialmente aquellas relacionadas con la supervivencia.
Los gatitos responden de forma instintiva a ciertos estímulos, aún
cuando no hayan abierto los ojos. Si se tocan, o perturban , pueden bufar,
respondiendo así con un instinto de conservación; nacen sabiendo chupar,
para poder así alimentarse, en caso contrario, morirían.
Otro hábito natural, es el de pegarse a sus
hermanitos, lo cual les proporciona, calor y seguridad. Los gatos criados en
casa, pueden reproducir sonidos normales de gato, aunque no los hayan
escuchado en otros gatos. Incluso, los gatitos nacidos sordos, desarrollan
el repertorio de sonidos habituales de su especie. Todos los gatos, tienen
la pasión por curiosear y hacer exploraciones, y no necesitan verla en otros
gatos, para ponerla en práctica, y durante esas exploraciones y aventuras,
desarrollan su sentido común para distinguir y detectar posibles peligros, y
en sus juegos también, ejercitan las diversas formas de caer sobre sus
cuatro patas y dar saltos, sin necesidad de que los vean en otros gatos.
Por instinto las hembras saben como comportarse en su
etapa de celo y reproducción, y saben luego, como dar a luz y cuidar a sus
cachorros, hasta que ellos puedan desenvolverse por sí mismos. También la
madre sabe en que momento sus gatitos necesitan menos vigilancia y
protección física, y les traslada a sitios mas amplios, donde ellos pueden
desarrollar mejor sus actividades normales de juego.
Todas estas cosas, las desarrollan los gatos, sin
necesidad de observar el comportamiento de otros, ya que en la mayoría
de los casos, no los hay a su alrededor.
Sin embargo, hay ciertas cosas, que si tienen que
aprender, así aunque los gatitos nacen con el instinto de no ensuciar su
propio aposento, no saben exactamente, donde deben hacerlo, hasta que no se
les enseña. Así como también, es instintivo el cubrir o enterrar sus
excrementos. Algunos experimentos han demostrado, que aquellos gatos
que no han sido iniciados en la caza por otros gatos, no desarrollan la
habilidad de matar la presa capturada. La mayoría de gatos que saben cazar y
matar la presa, lo han aprendido de otros gatos. Sin embargo, el instinto
cazador existe en todos los gatos, incluyendo los que llevan una vida
sosegada , bien alimentada y cómoda en una casa. Así que muchos gatos
domésticos, aún cuando sepa cazar, puede ser que no sepa matar la presa. Las
madres cazadoras, generalmente enseñan sus habilidades, a sus hijos,
incluyendo como matar la presa. Las madres no cazadoras por el contrario,
suelen enseñar las habilidades de caza, pero no la de matar.
Algunos instintos felinos,
se han perdido con la cría, años y años de domesticación, han cambiado
al gato y lo han convertido en un animal casero y de compañía, muy diferente
a los gatos salvajes que existieron en el planeta. El ser un animal
doméstico, que tiene cariño, comida, casa, calor, distracción y
seguridad, hace la vida más fácil al gato, que vivir en estado
salvaje, por lo que se adapta y pierde muchos hábitos, que se justifican en
la supervivencia salvaje. La intervención humana que experimentan
desde su nacimiento, les limitan las posibilidades de desarrollar los
instintos de forma total, pero a pesar de esto, conservan aunque en menor
grado, muchos de sus instintos naturales, que de hecho manifiestan en su
vida cotidiana, y que en muchos casos, son parte de ese encanto que
desbordan y nos maravillan, a sus compañeros humanos. |