| El juego, es una conducta típica de los mamíferos, sobre
todo de los carnívoros. Los animales juegan cuando están tranquilos, cuando
ninguna otra necesidad les preocupa ni requiere de su atención. Aunque
los felinos salvajes, y los domésticos, sean animales solitarios, (excepto
el león), ello no significa que no tengan necesidades de juego. Los
gatos desde cachorros, utilizan el juego como forma de aprendizaje de las
técnicas de caza, y además es fundamental para adquirir un completo
desarrollo de todas sus estructuras, tales como el sistema nervioso. El
juego mantiene a los cinco receptores fundamentales del animal:
vista, oído, olfato, gusto y tacto , en perfecto estado de alerta y
permite una extraordinaria coordinación de todos los mecanismos.
El juego preferido de los gatos es perseguir objetos y practicar
sus habilidades de caza, si éstos no existen, o no se les ofrecen, ellos se
los buscan o los inventan. Cuando un gato no dispone de estímulos de juego,
si no tiene que perseguir, acechar y cazar,`pueden aparecer problemas,
presentando muchas veces problemas de conducta inadecuada, que puede llegar
a sr agresiva, lo cual es fácil de solucionar, aportando mas momentos
de juego al felino.
Teniendo presente que el gato doméstico, puede estar
descansando plácidamente entre 18 y 20 horas al día, que no tiene problemas
de alimentación, ni de depredadores que le mantengan alerta, es lógico
concluir, que es juego es necesario para su estabilidad física y mental,
pudiendo mencionarse como benéficos al felino los siguientes:
1- Ejercicio: Que es vital para mantener un correcto estado de salud,
por lo tanto el juego aporta salud.
2- Los felinos caseros padecen de estrés y ansiedad. El felino
combate estos efectos no deseables de su vida sedentaria en casa, de varias
formas, entre ellas con el acicalado, que aporta calma y relajación, pero
también utiliza el juego, que permite que la curiosidad innata del gato no
se vea afectada por la depresión y la letargia de una vida en un entorno
cerrado.
3- El gato necesita estímulos , si no los tiene, deberá buscarlos bien
sea, atacando los pies de su dueño, sus manos o mirando pájaros a través de
los cristales. El juego aporta estímulos, y le permite cambios y
nuevos escenarios en su rutina diaria.
4- El juego proporciona al gato, bienestar general, es para ellos tan
positivo, como lo puede ser para nosotros, escuchar nuestra música favorita,
o leer un buen libro, proporcionando esa sana relajación, que humanos y
mascotas, tanto necesitamos. |