| Cualquiera que sea el animal de compañía criado por el
hombre entre cuatro paredes, sufren en mayor o menor grado las consecuencias
de esa situación, al tener que adaptarse a unas condiciones de vida
distintas a las normales de su especie.
Realmente el único que encuentra un hábitat adecuado a sus exigencias,
es el gato, que se maneja con una gran adaptabilidad al hogar donde
viva, ya se trate de una casa grande con jardín, o de un pequeño
apartamento.
Los felinos domésticos, son animales tranquilos, mas dados al reposo
que a la acción, y no necesitan de mucha acción para mantener la tonalidad
muscular y la funcionalidad fisiológica de su organismo, y por eso, estos
animales se adaptan y pueden pasar su vida en un área pequeña, como un
apartamento, sin sentirse incómodos.
Esta es una de las razones, que ha sido determinante en el auge de los
gatos como mascotas: su capacidad de adaptación a cualquier espacio, y su
limpieza.
Hay casos de gatos que necesitan algo mas grande, con terraza, o
espacio suficiente,; son algunas razas seleccionadas que por su exhuberante
temperamento, necesitan disponer de un espacio mas amplio y confortable y a
ser posible con jardín o terraza, como por ejemplo la raza Abisinio.
El otro caso, es cuando se adopta un gato vagabundo que ha vivido en
el campo toda su vida, acostumbrado a vivir al aire libre, para llevarlo a
una casa sin jardín, donde echaría de menos la libertad de movimiento y de
las sensaciones de la vida campestre.
Aparte de estos casos, cualquier vivienda es buena para los gatos, ya
sean cachorros o adultos, callejeros o de raza.
De todas formas como queda dicho, el hecho de contar con un jardincito
o una terraza, o por lo menos un balcón, supone una posibilidad de desahogo
para el animal, y permite que el dueño coloque los accesorios higiénicos en
un lugar mas práctico y cómodo, que una habitación de la casa. |