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.............................. Y comenzó así, sin había
una vez , sino ahora, hoy , que Samuel quiso encontrar el camino de los
sueños. Y ¿Cómo buscarlo? ¿ Cómo encontrarlo?, se preguntaba. Samuel maravillado, con sus ojos muy abiertos contemplaba todo lleno de asombro. En ese momento, las hormiguitas crecieron transformándose en hermosos soldados con vistosos uniformes y comenzaron a colocarse a ambos lados del Puente Dorado; las hojitas y pequeñas hierbas con un tono verde brillante eran todas de luz y esplendor. En ese momento empezaron a llegar abejas y libélulas, que cual helicópteros sobrevolaron alrededor del Puente . Un gato amarillo hermoso y perezoso , que dormitaba en el jardín, se estiró lánguidamente y comenzó a caminar hacia el Puente Dorado, como invitando a Samuel a que le siguiera hacia ese hermoso camino, que aunque desconocido, se presentaba tan atractivo¿ Qué hago? Preguntó Samuel a las hormigas alineadas como batallón; la hormiga Jefe, que se veía impresionante con su uniforme de galones dorados le dijo: "Sigue a Gatoamarillo, él te guiará y cuidará, y te hará regresar en el momento oportuno ", dicho lo cual, y dando una orden a su ejército, se puso al frente formando dos filas. Samuel pasó entre ambas filas recibiendo grandes saludos del ejército de hormigas, que con gran alegría le despedía, y con gran parsimonia se dirigió al Puente Dorado, donde estaba Gatoamarillo lavándose la cara con mucha tranquilidad, quien al ver a Samuel muy cerca le dijo: ¿Listo amigo? ... ¡Andando! Samuel aún un poco asombrado de todo esto, pero muy interesado, comenzó a caminar junto a Gatoamarillo, despidiéndose del ejército de hormigas que cada vez iba quedando más lejos, hasta que sólo parecían dos rayitas negras sobre el verde esmeralda del jardín.
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