El Horror

Principal ] Lo Nuevo 2008 ] Anécdotas ] Artículos ] Buscador MascotAmigas ] Concurso Fotos ] Cuentos ] Chistes ] Directorio de Colaboradores ] Galería Mascotamigas ] Galería de Ganadores ] Mascotas de Película ] S.O.S Emergencias ] Tips ] Contáctenos ]

 

Mapa del Sitio

Contáctenos

 

                            

Específico

Principal

 

General

Mi Hermano y Yo
El Horror
Perdidos
Donde estamos
Nos cuentan
En casa

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

... Y violentamente nos arrancaron de nuestra mamá-gata, de su calor, de su ronroneo y dulces cuidados . . .


Nosotros estábamos abriendo nuestros ojitos por primera vez a la luz de la vida, acurrucaditos con nuestra mamá-gata, cuando ese día, que recordamos como primero de nuestro gran cambio, nos arrancaron violentamente de su calor, de su ronroneo y dulces cuidados, nos metieron en una enorme caja, que encendió su motor y picando cauchos salimos a la vía. Demás está decirles que nos pusimos a gritar a todo lo que daban nuestros pulmones, mi hermano estaba asustadísimo y porque negarlo, yo también, pero me hacía el valiente para no asustarlo más a él. Todo estaba oscuro, frío y unas garras grandes nos aprisionaban sin ninguna consideración, ni mucho menos afecto.¿ Qué pasaba?  ¿Dónde estaba nuestra mamá-gata tan dulce y que tanto nos cuidaba y mimaba? Durante un rato estuvimos forcejeando y gritando; bueno por lo menos estábamos juntos los dos, y por los momentos hicimos, con la inocencia de la infancia y como pequeñines al fin, una competencia de gritos a ver cual de los dos lo hacía más fuerte; así aprovechamos a pesar del susto para jugar, resultando que mi hermano ganó pues él siempre ha sido más escandaloso que yo. Entre grito y grito, de pronto nos dimos cuenta que la gran caja se detuvo, las garras grandes, que luego supimos se llamaban manos, nos aprisionaron más fuerte, nos levantaron y no sabemos como, caímos en una oscuridad blanda, húmeda y fría. Ni les digo los gritos que empezamos a dar; aquí la competencia quedó en empate, ya que por el terror que teníamos no sabíamos quien gritaba más fuerte, además no podíamos casi caminar pues nuestras paticas de bebé, todavía no estaban suficientemente fuertes para sostenernos.

                                       Perdidos (sigue).......