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Esta tarde os voy a
contar la historia de Dido, la perrita guía de los Reyes Magos.
Dido es una perrita beagle, con unas orejas
pelirrojas que parece que sea una chica con coletas, en su lomo blanco una
mancha de color oscuro en forma de corazón le hace ser única y demuestra
todo lo que es ella, todo amor, simpática, cariñosa, muy guapa y buena con
todos, sobre todo con los niños y como todos los perritos con un olfato y un
oído muy bueno, por eso los Reyes la eligieron como su guía; para que, en
Navidad les llevara a todas las casas a entregar sus regalos, sería una
buena buscadora de niños buenos.
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Como es tan buena un año
le preguntaron los Reyes que si ella querría tener un regalo, Dido lo tenía
claro, siempre había deseado tener una familia humana, por que cuando
repartía regalos con ellos siempre le gustaba comprobar en que en muchas
casitas viven perritos como ella , que en algunas los dejaban como regalo y
que vivían muy felices.
Ni cortos ni perezosos
una primavera, que es cuando los Reyes tienen menos trabajo la enviaron
desde el Cielo donde viven a un monte de la Tierra. Ahí fue encontrada por
una familia, que le abrió su corazón nada más verla, Dido estaba
supercontenta, tenía “papa”, “mama”, “ hermano”, “tíos”, “abuelos” y para
colmo la mama humana de Dido iba a tener un bebé, así que todos estaban
supercontentos.
Los días transcurrían
felizmente, hacían excursiones, paseaban por el barrio, por su ciudad, los
fines de semana se marchaban al pueblo y los veranos de vacaciones.
Si Dido estaba feliz, más
feliz estaba su familia humana; por que es tan cariñosa y tan buena que
todos la miman y aunque a veces la riñan por que se escapa o hace alguna
trastada ella sabe que como a los niños tienen que educarla, así que no
guarda ningún rencor, su familia está muy orgullosa de ella y sus “papas”
dicen que no conocen un ser más fiel que ella; por eso los Reyes también la
quieren tanto.
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Cuando nació el bebé todos estaban muy orgullosos de
Didito, por que en seguida se nombró su guardiana, jugaba con ella, el bebé
una nena, iba creciendo y aprendió a gatear junto a Dido, y a hacer
trastadas, su mama les reñía pero al segundo ahí estaban las tres jugando,
paseando, riendo...Cuando su hermana humana empezó a hablar la llamaba Tata,
que orgullosa se siente Dido de ver como la llama, la busca y le manda
besitos... |
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El tiempo iba pasando y todo iba fenomenal, pero llegó
Navidad, y los Reyes llamaron a Dido, le dijeron que necesitaban su ayuda,
había muchos niños y no querían descuidarse de ninguno, Dido estaba
encantada de ayudarles aunque esto suponía que ya no podría estar con su
familia humana durante muchos años, cuando se enteraron todos lloraron mucho
por que aunque sabían que iba a estar con los Reyes en el Cielo y que ahora
haría feliz a más gente estaban muy tristes, y lo están, y la echan de menos
cada día y desde el cuatro de enero de dos mil siete que Dido se despidió de
ellos la lloran y la añoran. |
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Recordar siempre esta
historia y hacerme un favor cuando le dejéis comida para los camellos la
noche de Reyes añadir una poquita para la Dido su perrita guía. |
El
pasado día 4 tuvimos que sacrificar a nuestra perrita Dido, he convertido su
ausencia en una historia para niños y mayores, como podrán comprobar, creo que
es el mejor homenaje que se le puede hacer y es una forma de consolar a mis
hijos Aitor y Nadal, y a nosotros mismos, me encantaría que tuvieran a bien
publicarla no deja de ser una carta abierta, que pretendo que haga concientizar
más a las personas.
Lydia
Meseguer Polo - Zaragoza ( España)
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