| Los gatos, tienen una fuerte dentadura, armada de 30
dientes, seis pequeños incisivos superiores y seis incisivos inferiores, aún
mas pequeños, cuatro caninos, dos superiores y dos inferiores, dichos
colmillos son largos, cónicos , puntiagudos y un poco curvados como sables,
aptos para la penetración en profundidad en la presa, lo que es facilitado
también por las reducidas dimensiones de los incisivos; detrás de cada
canino tiene una serie de premolares y molares, cuatro de cada uno en la
mandíbula superior y tres y tres en la inferior, de los cuales solo el
último de cada serie puede considerarse un verdadero molar. Los
molares y pre molares de los carnívoros funcionan como unas tijeras: dado
que el arco maxilar superior es mas largo que el inferior, cuando la boca
está cerrada estos dientes no se contraponen, sino que los inferiores rozan
la pared interna de los superiores, facilitando el desgarramiento de la
carne.
Al contrario que el hombre, los gatos no cortan los bocados con los
incisivos, que son poco desarrollados, sino con los molares, ; los dientes
ferinos, es decir el último de cada semi arco, constituyen una especie de
trinchante y , tratándose de los dientes mas próximos al ángulo de la boca,
se encuentran en la posición mas favorable respecto a los músculos maseteros
y son, por lo tanto, los que pueden ofrecer mayor presión. Esto obliga a los
gatos, a masticar la carne con la boca de lado.
Los dientes son utilizados, junto con la lengua, cuya superficie es
muy áspera, para descarnar los huesos.
Los gatitos recién nacidos, carecen de dientes, y la dentición de
leche , que se completa al mes y medio de vida, está constituida por 26
dientes, que alcanzan los treinta efinitivos entre el sexto y décimo mes,
una vez completada la muda de los de leche,. |