| Los sentidos del gato doméstico, al igual que los de
sus parientes salvajes, están diseñados con el propósito de cazar y
acabar con sus presas. Todos sus órganos sensitivos, son los de un
depredador, estando adaptados para detectar el más ligero movimiento y el
sonido más imperceptible, pudiendo decirse que los gatos son realmente
órganos sensibles ambulantes, y prácticamente cada parte de su cuerpo
recoge estímulos de su alrededor. Vista, oído, tacto y olfato son muchos
más desarrollados que en la mayoría de los demás mamíferos.
Vista: Puede ver bajo la luz más tenue, pues sus ojos están
diseñados para aprovechar cualquier tipo de luz, de forma que puede ver
en condiciones de gran oscuridad. Su vista es la del cazador y posee un
campo de visión mucho más amplio que el hombre, lo que le permite
percibir el más ligero movimiento de sus presas.
Oído: Es muy agudo, y puede detectar sonidos de alta frecuencia, hasta
dos octavas por encima del humano. Reconoce y puede responder a ciertas
palabras, como su nombre, siendo capaz de reaccionar por el tono de voz
empleado. El oído del gato está equipado con más de una docena de
músculos que le facilitan dirigir la oreja hacia el sonido. Pueden
percibir sonidos de alta frecuencia hasta de 65kHz, en comparación el
oído humano tiene una capacidad de hasta 20kHz.
Olfato: Los gatos tienen sentido de la territorialidad y marcan sus
dominios con olores, que sirven para advertir a otros felinos de su
territorio. El olfato del gato además de ser muy bueno, no sólo le sirve
para oler, sino que posee otro órgano adicional, el órgano de Jacobson,
en la parte interior y superior de la boca, que le permite una vez
recogidos los olores del aire sobre la lengua, al apretarla sobre este
órgano, "saborear" dichos olores. Los gatos al igual que otros
carnívoros, curvan el labio superior, encogiendo la nariz como poniendo
cara de asco, una acción que se llama "flehming", por la cual
se cree que pone sustancias químicas de algunos olores, probablemente
sexuales, en contacto con el órgano de Jacobson.
Gusto: El gato tienen un sentido del gusto muy selectivo,
proporcionarle una medicina mezclada con su comida, puede resultar una
tarea bastente difícil, ya que normalmente es capaz de detectar cualquier
aditivo en su alimento. Los gatitos nacen con buen paladar, pero el
sentido del gusto disminuye con la edad. Es por esto aque a veces los
gatos muestran poco interés en la comida, y tienen fama de ser tan
delicados. Las papilas gustativas se hallan en la punta, los lados y la
base de la lengua, pero no son sensibles al sabor dulce. La lengua del
gato es un músculo versátil, puede formar una "cuchara" para
beber agua, contiene papilas ásperas para sujetar la presa y para
lavarse, y además es tan sensible como la piel de la nariz y las
almohadillas plantares, puesto que contiene extremos de nervios
sensitivos.
Los sentidos del olfato y gusto están muy unidos en el gato, ya que el
conducto nasal desemboca en la boca, moléculas de olor son recogidas del
aire sobre la lengua, y al apretar la lengua contra el órgano de
Jacobson, transmite señales a los centros nerviosos en la región del
hipotálamo, relacionados con el apetito, y comportamiento sexual.
Tacto: El gato es extremadamente sensible al tacto, y cada pelo de su
cuerpo responde a la vibración más ligera, y los gatos que deambulan de
noche, y los que tienen algún problema de visión, usan bigotes y pelos
sensores para "ver" por donde andan( Lea Bigotes
en Acción). Sus almohadillas plantares
actúan como verdaderos sensores que detectan la más mínima vibración,
de allí su gran sensibilidad para percibir pequeñas vibraciones del
suelo.
El gato, posee una especie de sexto sentido, que le permite presentir
peligros naturales como inundaciones y terremotos, notar el acercamiento
de una persona enemiga, o intuir los sentimientos de un hombre, esto
muchos le buscan explicación debido a la perceptividad por su
electromagnetismo animal y a sus bigotes, las sensibles vibrisas, que
junto a los pelos del cuerpo pueden recibir, incluso a gran distancia,
sensaciones que escapan a los cinco sentidos normales.
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