| Has decidido tener un nuevo miembro en la familia que
compartirá tu hogar, será compañero de juegos y esperará ansioso tu
regreso a casa. Pues bien, es necesario preparar su llegada, ya que el
primer contacto, es para él un cambio brusco de vida: abandona su
entorno, pasa a tener un habitat completamente distinto, y será el dueño
el encargado de sustituir a sus anteriores compañeros de juego y a su
madre, debiendo ofrecerle protección y confianza.
Al llegar a su nueva casa, el cachorro se sentirá desubicado y hasta
contrariado, llorará por la noche sencillamente porque echa de menos a su
madre y sus hermanos. Cuando un cachorrito es adoptado por una nueva
familia, éste atraviesa una situación que se conoce como estrés de
adaptación, en la que necesita muchos cuidados y cariño. Si el cachorro
vive este lapso tranquilo y protegido, tendrá un desarrollo emocional
correcto, sin traumas.
Tan pronto como tu cachorro llegue, muéstrale el sitio donde dormirá
y déjalo que olfatee, haga su primer pipí en casa y marque así el
área, y que pueda desde allí chequear todo el lugar y acostumbrarse a
los ruidos y rutinas de la casa. No lo lleves de inmediato a conocer otros
animales y personas, para que no se sienta intimidado, hablándole siempre
y tratando de calmarle cualquier miedo, con palabras suaves y caricias.
Después permítele que visite otras zonas, pero con supervisión, para
evitar accidentes, y luego regresar a su sitio de descanso. A medida que
vayan pasando los días, él mismo, gradualmente, se irá introduciendo a
su nueva casa y adaptándose a su nueva familia. En su primera noche, el
cachorro puede aullar porque extraña su viejo hogar y su camada. Lo mejor
es mantener cerca su camita, donde el cada vez se sentirá más seguro
pues se irá impregnando de su olor, lo cual hará que la reconozca. Si
está en un área algo alejada, puede ponérsele cerca un reloj de tic
tac, así el sentirá un sonido que le recordará el latido de su madre, y
dormirá más tranquilo. Lo más recomendable, es recoger al cachorro por
la mañana, para que tenga tiempo de hacerse al nuevo ambiente antes de
que llegue la noche.
Hay que tener especial paciencia en lo referente a que aprenda donde se
encuentra su baño, y aquí juega un importante papel la paciencia del
dueño, que tratará de anticiparse a la necesidad del cachorro, esto es
fácil, pues el cachorro siempre hace sus necesidades después de comer.
En cuanto a la alimentación, es recomendable continuar con la que se
le venía haciendo, ya que un cambio brusco en la alimentación puede
alterar el funcionamiento normal de su sistema digestivo, y cualquier
cambio, debe ser realizado de forma gradual. Así se evita la aparición
de cualquier desorden digestivo.
Cuando el cachorro es obtenido de un criador, lo más probable es que
ya haya sido desparasitado y al menos haya recibido la primera dosis de
sus vacunas. Si no tiene certificado de vacunanción, lo mejor es
llevarlo inmediatamente al veterinario, para que le haga una evaluación y
le elabore su calendario de vacunaciones.
Si debes dejar a tu cachorrito solo en casa, debes hacer esto lo menos
traumático posible. Lo primero es llevarlo a hacer pipí y luego
colocarlo en su camita, dejarle sus juguetes, agua, su espacio con
periódico para hacer pipí, y si es posible un radio encendido para que
se sienta menos solo.
El resto, es cuestión de tiempo, paciencia y mucho amor.
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