En realidad, se puede decir, que el boxer es un "pedazo
de pan". Pero, ¿como ha surgido la creencia de que es fiero y despiadado?
Para conocer el origen de esto, sólo hay que recordar a que era dedicado el
boxer en tiempos pasados, para saber por que se le atribuido esa fama
negativa.
Mucho antes de que surgieran las armas de fuego, el boxer era empleado
para lacaza de jabalíes y osos. Su hocico ancho y su mandíbula saliente, le
permitían morder con fuerza a la presa y respirar al mismo tiempo. Una lucha
que podía durar horas, hasta que la víctima caía derrotada. De ahí viene la
reputación.
Aunque excelente guardián, pocas razas conservan el espíritu jovial y
tierno que el boxer muestra: aún en etapa adulta, es el eterno cachorro.
Travieso, ingenuo, fiel acompañante de los niños. Si algo se le pidiera
achacar, es que a veces andan dejando baba por los rincones. ¿Baboso? Si.,
pero nunca despiadado. Es un fiel compañero y niñero, excelente, como
ninguno. |