| Si bien es cierto que los gatitos nacen con una serie de
conocimientos que son los instintivos, propios de su especie, también hay una
serie de conocimientos que aprenden y refuerzan de su madre, tales como la
caza. Si las gatas pueden salir al exterior, comienzan a traer presas para
sus hijos en casa, cuando éstos tienen aproximadamente tres semanas. Al
principio traerá la presa muerta y se la comerá delante de sus hijos, luego
la traerá viva, y la matará delante de sus hijos, para que éstos la puedan
comer, y al final traerá la presa viva, para que los gatitos la maten y la
coman, dando así todo el conocimiento acerca de la caza. Los gatitos
aprenden mucho mas rápido de la madre que de cualquier otro gato. Otro
hábito que pueden aprender de la madre, es el uso del arenero; aunque al principio
los gatitos jueguen allí, hasta que no vean como lo utiliza la madre, no
sabrán para que sirve. Además de este y otros aprendizajes que reciben de la
madre y de otros gatos, los gatitos pueden aprender una serie de cosas que le
enseñen en casa, tales como su nombre, utilizar el arenero, acudir cuando se
le llame, sentarse, pedir, y hacer algunos otras cosas, siempre teniendo en
cuenta que los gatos aman la comodidad, el calor, y la compañía y odian el
agua, el ruido y el frío, y aprenderán aquello que no les incomode y si
están dispuestos a colaborar. También se les puede enseñar a no hacer
ciertas cosas como afilar uñas en los muebles o cazar pájaros. Se les puede
prohibir con un "Shhh" o "No, No" dicho suave, sin
gritos ni elevar la ovz, pero enérgicamente.
Para el éxito de la enseñanza, es imprescindible mostrarle cariño,
paciencia, constancia, autoridad, repetición y premios, pero jamás castigos,
pues esto sería contraproducente, y mas bien alejaría al gato de la persona
que así actúe. Un gato no aprende como un perro, y jamás debe emplearse con
él un elevado tono de voz, ya que esto les asusta, y les inspira miedo o
agresión, y hace que su convivencia con las personas sea imposible.
El gato aprende a hacer lo que se le enseña, pero no está dispuesto a
aprender a dejar de hacer cosas que uno no quiere que haga, como rascar
muebles, castigándolo por ello. Para lograr que deje ciertos y hábitos, es
necesario valerse de ciertos trucos que el gato no relacione directamente
con el dueño, como lanzarle una pelotita de papel bien apuntada cuando haga
lo indeseado, o echarle una rociadita de agua.
En este tema del aprendizaje, es necesario hacer referencia a la
capacidad que tiene el gato de enseñar a su vez, y esto lo sabe y ha
experimentado todo dueño de gato, el gato es capaz de enseñar a su dueño de
acuerdo a lo que él quiera, a realizar acciones o complacerle en cierta
solicitudes. Y esta capacidad, saben como utilizarla y ponerla en práctica;
todos los dueños de gato, hemos recibido adiestramiento de nuestro gato.
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