| Desde el nacimiento hasta la séptima semana de vida, el
cachorro aprende de su madre y hermanos las reglas que marcarán su
comportamiento adulto. Afecto, territorialidad, dominio, son conceptos que
el pequeño va grabando en su cerebro a través de posturas, gestos y regaños
que le propina su madre. Durante el primer mes de vida de un
cachorro, el dueño debe interferir lo menos posible en la relación
maternofilial, por que si bien es cierto que entre el 40 y 60% del carácter
del cachorro es innato, el resto depende de las experiencias vividas y
aprendizajes realizados con su familia canina.
Es cierto que la herencia genética es parte fundamental del desarrollo
del carácter canino, pero esto no serviría de nada, si el cachorro no
pasara, junto a su madre y hermanos, por ciertas experiencias, que serán
determinantes en su comportamiento futuro.
La convivencia con su madre y hermanos, es la escuela de
comportamiento, siendo de suma importancia:
Aprender entre lamidos:
La madre procura desde el primer momento mantener a su camada lo mas
limpia posible. A través de las tareas de higiene, y otros ritos, los
pequeños aprenderán una serie de nociones que condicionarán su
comportamiento futuro.
- Los lamidos que la perras da a la cría en la zona genital,
aparte de estimular el acto de orinar y defecar, instruyen al pequeño para
que poco a poco, sea él mismo quien limpie su pelaje con la lengua.
- A la hora de la comida, el cachorro busca el pezón con el contacto
de su lengua. Este simple acto de chupar y lamer en busca de alimento, mas
adelante le servirá para expresar la amistad, el amor, la sumisión. Cuando
un perro lame la mano de su dueño, le demuestra todo esto.
- Lo mismo ocurre cuando la cría alza la pata extendida contra el
vientre de su madre, pidiendo mamar. Este rito prevalece en la etapa
adulta y será la forma en que el perro establezca un contacto físico con
otra persona. Levantará la apta para apoyarla en la pierna de su amo,
manifestándole su presencia, y esperando retribución cariñosa.
Dominio y socialización:
Cuando los pequeños ya son capaces de mantener el equilibrio, la perra
dará paso a la etapa e juegos. Esta es una etapa fundamental para que los
cachorros aprendan ciertas normas sociales.
- La madre los provoca para que se aparenten una pelea, emprendiendo
así los cachorros una serie de luchas, ruidosas e inofensivas, que
concluyen con el triunfo de alguno de los hermanos. Así a través del juego
competitivo, se establece una jerarquía, en la que cada uno asume su
posición social, que será la que mantendrá en su etapa de adulto.
- Estas luchas, también se entablan con la madre, mordisqueando,
tironeando, y ella aguanta las travesuras de sus crías. Si el pequeño
muerde muy fuerte, ella lo pondrá en su sitio; con sus mandíbulas lo
agarrará del cuello y le dará una buena zarandeada. Con esta reprimenda,
le muestra su superioridad, y además le enseña que el mordisco no es
aceptable en la relación con sus seres queridos.
- Si por cualquier razón, el pequeño es alejado de la madre y
hermanos demasiado pronto, las consecuencias serían negativas. En opinión
de algunos veterinarios, el privar al pequeño de este proceso de
socialización, vuelve al animal inseguro en las relaciones con sus
congéneres. Si lo único que conoce es la compañía del hombre, resulta
imposible que aprenda sus rasgos de identidad, y de adulto puede llegar a
ser un perro problemático.
El destete:
Entre la cuarta y quinta semana de vida de los cachorros, la perra ya
no se muestra tan complaciente con su camada, y no consiente que sigan
mamando. Los aparta con un movimiento de cabeza cuando intentan mamar, y
sólo les permitirá hacerlo de vez en cuando, y de pié, de forma de hacerles
mas difícil el acceso a los pezones. Este es el momento, de que los peuqeños
vayan tomando contacto con el hombre, reconociendo la autoridad de su dueño,
al recibir el alimento y ser tomados en brazos. LA madre se limitará a
observar estas escenas.
En esta etapa se van aventurando a conocer territorio y se van
alejando cada vez mas de la madre. Si uno de ellos no consigue este
objetivo, y se muestra inseguro, la madre no tomará cartas en el asunto
cuando el mas desvalido sea dominado por sus hermanos.
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