Tus nobles ojitos, tan dulces y tiernos,
fueron los luceros que un día encendieron
los de mis niñitos que estaban muy
tristes
por el compañero que un día perdieron.
Tus brincos y saltos tras de la pelota
con que ellos jugaban les dio la alegría
que necesitaban en esos momentos
Eres una amiga noble y cariñosa,
me esperas ansiosa y estás junto a mí,
me miras gozosa sin pedir más nada
que una caricia y mi amor por tí.
Siento pena ahora que has envejecido,
no subes ni bajas a toda carrera,
ni corres como antes que eras tan veloz.
Veo mil preguntas en tus negros ojos:
¿dónde estará Jose? ¿por qué no regresa
de noche a la casa?
Quiero sus caricias de nuevo sentir,
echarme en la alfombra con la panza llena,
salir a la calle a pasear con él.
Ahora que estás vieja, los días son largos,
o cortos tal vez, pero tú reposas en tus
frazaditas,
durmiendo y soñando con el que se fue.
Se te ve serena, como una abuelita que mucho
vivió....
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